Cloro o sal: qué es mejor para tu piscina

5 min de lecturaDavid Strzelecki

Una piscina de sal también es una piscina de cloro. El clorador salino fabrica el cloro a partir de la sal disuelta en el agua, en lugar de que tú lo eches en pastillas. La sal da un cloro más constante y menos trabajo semanal. El cloro tradicional cuesta menos de entrada y no tiene un equipo que se pueda averiar. Qué es mejor depende de cuánto uses la piscina y de quién la cuide.

Cómo funciona una piscina de sal

Se disuelve sal en el agua, entre 4 y 6 gramos por litro según el equipo. El agua del mar tiene unos 35, así que apenas se nota. Al pasar por la célula del clorador, una corriente eléctrica separa la sal y genera ácido hipocloroso, que es exactamente la misma sustancia que desinfecta cuando echas cloro. Después vuelve a convertirse en sal y el ciclo se repite.

Por eso todo lo que vale para una piscina de cloro vale para una de sal: pH, cloro libre, estabilizante y choque cuando hace falta.

Cloro o sal: comparativa

 Cloro tradicionalCloración salina
DesinfectanteCloroCloro, fabricado en la célula
Coste de entradaCasi ninguno: un flotador o un dosificadorEl equipo, la instalación y la sal inicial
Gasto habitualPastillas, cloro de choque, reductor de pH, alguicidaAlgo de sal al año, reductor de pH, electricidad de la célula
Trabajo semanalReponer cloro, medir, ajustarMedir y ajustar. El cloro se produce solo
pHLas pastillas de tricloro lo bajanTiende a subir. Hay que corregirlo a menudo
Ácido cianúricoSe acumula con las pastillasNo se acumula. Se añade una vez y se vigila
Qué puede fallarQue se acabe el cloro y nadie lo repongaLa célula: cal en las placas y desgaste con los años
En inviernoSigue igual, con menos dosisMuchos equipos producen menos con el agua fría

Ventajas del clorador salino

  • Cloro constante. Produce un poco cada hora que filtra la depuradora. No hay picos los lunes y valles los viernes.
  • Menos productos en casa. No hay que comprar, guardar ni manipular cloro cada semana.
  • El cianúrico no se dispara. Como no usas pastillas de tricloro, el estabilizante no se acumula. En una piscina de pastillas ese es el problema silencioso: pasa de 75 ppm, el cloro deja de rendir y solo se arregla cambiando parte del agua.
  • Más margen si faltas. Mientras la depuradora funcione y la célula esté bien, el cloro sigue llegando.

Inconvenientes de la sal

  • El pH sube. Es el efecto típico de estos equipos. Si nadie lo baja, el cloro que fabrica la célula pierde fuerza: con el pH en 8 solo actúa una quinta parte.
  • La célula coge cal. Con agua dura, como la de esta zona, las placas se incrustan. Se limpian como indique el fabricante del equipo, y conviene mirarlas varias veces al año.
  • La célula se gasta. Es una pieza de desgaste. Cuánto dura depende del modelo, de las horas de uso y de cómo esté el agua. Cuando toque cambiarla, es el gasto grande del sistema.
  • El frío. Con el agua fría muchos equipos producen menos o se paran. En invierno hay que medir el cloro y completar a mano si no llega.
  • El piloto verde engaña. Que el equipo esté encendido no significa que haya cloro en el agua. Se mide igual que en cualquier piscina.

Ventajas del cloro tradicional

  • Empiezas sin invertir. Un flotador y un bote de pastillas.
  • Nada que averiar. No hay electrónica ni célula.
  • Respuesta rápida. Si hace falta subir el cloro, se sube en el momento.

Inconvenientes del cloro tradicional

  • Depende de que alguien lo reponga. Si el flotador se vacía en agosto y nadie pasa, en pocos días el agua se pone turbia y luego verde.
  • El cianúrico se acumula. Cada pastilla de tricloro añade estabilizante. Lo ideal es entre 30 y 50 ppm. Cuando se acerca al límite, hay que pasar a un cloro sin estabilizante, como el hipoclorito cálcico o el cloro líquido.
  • Hay que guardar y manejar producto. En sitio ventilado, en su envase y lejos de los ácidos.

Vale para los dos sistemas. Nunca se mezclan productos. El producto siempre al agua, no al revés. Guantes y gafas. Y nada de cloro por el skimmer si hay pastillas en la instalación.

Qué elegir según tu caso

  • Pasas meses fuera. La sal da más margen, pero no sustituye a que alguien mida el pH y mire la célula. Sin eso, una piscina de sal se pone verde igual. Lo cuento en cómo mantener la piscina cuando no vives en España.
  • Piscina pequeña o de poco uso. El cloro tradicional bien llevado funciona y no hay equipo que amortizar.
  • Ya tienes clorador salino. Consérvalo y cuídalo: pH a raya, célula limpia y sal en el nivel que pide el manual.

Lo que no cambia: medir cada semana

Con cloro o con sal, los valores buenos son los mismos: pH entre 7,2 y 7,6, cloro libre entre 1 y 3 ppm, alcalinidad entre 80 y 120 ppm y cianúrico entre 30 y 50 ppm. Y la misma rutina: cestas limpias, filtro lavado cuando el manómetro lo pide, de 8 a 10 horas de filtración en verano y 3 o 4 en invierno.

Si algo de eso falla, el agua se pone verde con cualquiera de los dos sistemas. Aquí tienes qué hacer con una piscina verde.

En Mamsis el mantenimiento cuesta lo mismo con un sistema que con otro: 79 EUR al mes, con los productos incluidos. En las piscinas de sal reviso además la célula y el nivel de sal. Está todo en la lista de precios.

Preguntas frecuentes sobre cloro y sal

¿Una piscina de sal lleva cloro?

Sí. El clorador salino convierte la sal disuelta en cloro dentro de la célula. El desinfectante es el mismo, lo que cambia es que se fabrica en la propia piscina.

¿El agua de una piscina de sal sabe salada?

Muy poco. Lleva entre 4 y 6 gramos de sal por litro, y el agua del mar tiene unos 35.

¿Hace falta ácido cianúrico en una piscina de sal?

En una piscina exterior, sí. El cloro que fabrica la célula no lleva estabilizante, y sin él el sol se lleva el 90 % del cloro libre en dos o tres horas. El nivel recomendado es de 30 a 50 ppm, salvo que el manual del equipo indique otro.

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